Historia Verdolaga
Cuenta el señor Carlos Serna, escritor antioqueño, que en 1947 Alberto Villegas Lopera, un ex presidente de la Liga Antioqueña de fútbol, lideró la fundación de una sociedad comercial destinada a estimular los deportes y establecer el fútbol y el baloncesto profesional en Antioquia. La sociedadinició labores con $50.000 aportados por 500 socios en acciones de $100 pesos cada una, pagaderas en un primer contado de $20 pesos al momento de ingresar a la sociedad y los $80 restantes en un máximo de 12 cuotas mensuales. Así pues, el viernes 7 de marzo de 1947 se consolidó el nacimiento de la nueva institución bajo el nombre de Club Atlético Municipal de Medellín. La escritura pública de la nueva sociedad se realizó el 30 de abril de 1947 en la notaría primera de Medellín. En 1950 se cambió el nombre por Atlético Nacional y desde allí siempre ha sido el mismo. El origen nacionalista, cuenta Serna en su libro sobre el elenco Verdolaga, viene de la fusión de dos equipos como Unión e Indulana que participaban con ruido en los torneos de la Liga de Fútbol de Antioquia de ese entonces, pero realmente el 30 de abril de 1947 está establecida como la fecha en que se comenzó esta linda historia.
Era un sueño ambicioso. Se trataba de convertir al Atlético Nacional en un equipo que hiciera honor a su nombre, integrado únicamente por jugadores colombianos. Un cuadro criollo protagonista del torneo colombiano y que poco a poco pudiera avanzar en el afianzamiento de un estilo propio que nos abriera amplios horizontes en el futuro. Hoy, medio siglo más tarde de su aparición, con el nombre de Atlético Municipal, vemos con satisfacción que buena parte de los objetivos se han cumplido. Sesenta años a lo largo de los cuales el equipo verde y blanco de Antioquia se ha consolidado como el verdadero símbolo del fútbol colombiano. Seis décadas llenas de logros y satisfacciones. Diez estrellas en el torneo de la Dimayor. La primera en el 54 cuando apenas se consolidaba el fútbol nuestro, superada la etapa del Dorado.
1973: Caía el viacrusis.
Luego de una sequía de 19 años que amagaba infinita, Atlético Nacional conquistaba su segundo campeonato bajo las órdenes de César López Fretes. Se trataba de un equipo que priorizó el trato de la pelota y el juego fluido como mecanismos de triunfo.
Y desde aquellas épocas el paladar del hincha verdolaga se convirtió en el gusto por el buen fútbol, por el buen trato de la pelota y por la perfecta elaboración de jugadas ataque para ganar y gustarle a la gente.
Era un equipo que ganaba en cualquier cancha. Tenía experiencia en sus jugadores, jerarquía en sus líderes, astucia en sus individualidades y potencia en su columna vertebral. Por donde se mirara a ese equipos, estaba dos escalones más arriba que el resto de sus oponentes y por eso consiguió no solo el título, sino que por primera vez en nuestra historia, lo hizo por fuera de Medellín y en un reducto ingobernable como el Pascual Guerrero de